Hace algún tiempo realicé una reseña sobre el anime Tokyo Magnitude 8.0 (2009), en donde se planteaba la posibilidad de que un terremoto de 8.0 grados en la escala de Richter azotara Japón en el año 2012. Lamentablemente la catástrofe "predicha" por la serie ocurrió un año antes.
Como bien sabemos recientemente, Japón es el tema de conversación de muchos debido al terremoto de grandes proporciones, el posterior tsunami y el incidente con el reactor nuclear de Fukushima.
El tema de los desastres naturales el recurrente dentro del arte y la animación/manga japonés. Para quienes estén familiarizados sabrán que un desastre muchas veces funciona como aderezo a la narrativa de un manga o como justificación para el inicio o el final de algo
En el caso del anime Tokyo Magnitude 8.0, El desastre es el punto catalizador de la aventura que dos niños emprenden para regresar a su hogar después de lo ocurrido, trama que nos remite a una de las cintas más emblématicas de la animación japonesa: Grave of the Fireflies (1988).
Algo que es realmente especial en Tokyo Magnitude 8.0 fue que el estudio Bones recolectó y tabuló información de terremotos anteriores así como entrevistas con las personas afectadas por ellos para lograr una descripción realista de las situaciones. Pero quizá lo más escalofriante y atrayente de la serie es que se basó en el pronóstico de que existía un 70 de probabilidades de que un terremoto de magnitud 7.0 o superior golpeara Japón en los próximos 30 años. Debido a la naturaleza de esta serie, se suspendió su retransmisión en la TV japonesa para evitar herir la sensibilidad de un país que apenas se está poniendo de pié otra vez.
Tanto en el cine japonés animado como en el manga, los japoneses han reiterado constantemente que uno de sus más grandes temores es la destrucción del mundo a manos del propio hombre. Aunque este temor es también compartido por los occidentales, para los japoneses el hombre mismo es también capaz de causar desastres naturales.
No siempre estos eventos son mostrados desde un punto de vista negativo. En la más reciente cinta de Hayao Miyazaki, Ponyo (2008), un tsunami ocurre casi al final del filme. El director decidió no mostrarlo como un evento negativo porque, en sus palabras, “[h]ay muchos tifones y terremotos en Japón. No tiene sentido retratar estos desastres naturales como eventos malignos. Son uno de los principios de realidad en el mundo con los que tenemos que aprender a vivir. Siempre me conmueve visitar Venecia, observar cómo la gente que vive en una ciudad que se está hundiendo en el mar sigue adelante con sus vidas. De la misma manera, la gente en Japón tiene una percepción distinta de los desastres naturales”
Fuente: EnFilme.com
